martes, 17 de mayo de 2016

IBIZA EN MTB

Hacía ya varios años que quería recorrer Ibiza en bicicleta de montaña. En concreto, desde que leí y vi las fotografías de un reportaje de con un par de ruedas y quedé completamente fascinado con el mismo. Y es que, las islas, nuestras islas, tienen un encanto especial para recorrerlas en bicicleta como ya pude comprobar anteriormente en la Vuelta a Lanzarote y Camí de Cavalls de Menorca.
No habiendo podido convencer a ninguna liebre-acompañante para participar en las últimas ediciones oficiales de la Vuelta a Ibiza, he vuelto a repetir, al igual que en la Vuelta a Menorca, Pedals de los Ports y Espubike, con miembros de La Peña Ciclista Los Chambis de Puerto de Sagunto (uno de ellos yeclano ausente), aprovechando la larga amistad y las afinidades turístico-beteteras que nos unen. 
El recorrido realizado rodea la isla, en el sentido de las agujas del reloj, con una distancia total de 186 km y unos 3.500-3.600 m de desnivel positivo acumulado (track aquí) e incluye algunos tramos o atajos por el interior siguiendo, en su mayor parte, el track de conunparderuedas y el trazado de la segunda etapa de la Vuelta a Ibiza de 2016.  La ruta la hemos dividido en tres etapas (2 jornadas y media): Ibiza-San Antonio, San Antonio-Santa Eulalia y Santa Eulalia-Ibiza. La logística de los alojamientos y el transporte de equipaje lo hemos dejado en manos de Tracks de Ibiza, quienes gustosamente te facilitan su propio recorrido o te proponen otros itinerarios en función del nivel o gusto de los bikers y del tiempo disponible. Así de fácil es ir a ibiza en MTB, solo tienes que pedalear.

-Etapa 1: Ibiza-San Antonio. 76 km. 1.100 m de desnivel acumulado.

Desde el puerto de Ibiza, cruzamos la ciudad y nos dirigimos hacia la urbanizada playa D´En Bossa. Una vez atravesada esta última, visitamos una torre vigía (Torre de la Sal Rossa) y nos metemos en el parque natural de Ses Salines.
Un corto tramo de carretera nos acerca a la playa de Ses Salines, desde la que tomamos un sendero arenoso que nos conduce a la torre de Ses Portes y después de unos entretenidos caminos y senderos al cordón de piedras de Ses Salines o Es Codolar (incómodo y largo tramo de ciclabilidad reducida que hacemos hasta pasar las instalaciones del aeropuerto).
Visitamos algunas calas y recorremos parte del litoral por senderos, caminos y carreteras secundarias. 
Pedaleamos y porteamos las bicis por algunos cortos tramos de sendero, salimos a una carretera y comienza a llover poco antes de llegar a un impresionante acantilado con privilegiadas vistas de Es Vedrà, la isla mágica, posiblemente una de las vistas más espectaculares de toda la isla.
Tramo que conviene hacer sin prisas, de forma pausada, disfrutando del momento y parando a hacer fotografías.
Llegamos por carretera hasta cala D´Hort, tomamos un refresco y continuamos hacia cala Tarida, en donde paramos a comer.
Tras salir de cala Colodar por un empinado tramo de escaleras nos encaramamos nuevamente sobre los acantilados y nos sorprende el arco de roca natural de Figuera Borda.
Seguimos por un precioso tramo costero que se prolonga, por entretenidos caminos y senderos, hasta cala Comte y cala Bassa. Una verdadera delicia pedalear junto a estas calas y acantilados, rodeados de aguas turquesas, ajenos al tiempo y sin ninguna prisa por finalizar la etapa.
Seguimos combinando caminos, pistas asfaltadas y senderos, en una soleada y luminosa tarde primaveral mediterránea, junto a playas y chiringuitos amenizados con chill out y reggae hasta que llegamos a San Antonio.
Una jornada excelente y un día irrepetible de mountain bike con bellos paisajes e imágenes que han quedado grabadas en nuestra retina. Uno de esos días y recorridos que crean afición y que perduran por siempre en la memoria.

-Observaciones: Tiempo en movimiento 5:40 h. Dificultad física y técnica moderada. Largo e incómodo tramo de porteo, de unos 2 km de longitud (ciclabilidad del 50 %), en el cordón de piedras de Ses Salines (Es Codolar) que puede evitarse fácilmente, con algunos kilómetros adicionales, si rodeamos las salinas.

-Etapa 2: San Antonio-Santa Eulalia. 70 km. 1.900 m de desnivel acumulado.

Esta segunda jornada, solamente por el desnivel acumulado que teníamos por delante, ya preveíamos que iba a ser larga y dura, pero es que, además, y dada la ausencia de grandes relieves montañosos, es un recorrido en continuo sube y baja, totalmente rompe-piernas. No en vano, coincide en gran parte con el itinerario de la segunda y etapa reina de la Vuelta a Ibiza 2016.
Salimos de San Antonio combinando caminos de tierra y pistas asfaltadas hasta que llegamos al final de una urbanización. Desde aquí nos toca descender, a pie, por unas empinadas escaleras hasta Cala Salada. 
Dejamos la costa y tomamos una pista que se interna por el bosque, para poco después descender a una zona deprimida ocupada por cultivos y salpicada, aquí y allá, por singulares olivos, algarrobos e higueras. Unos kilómetros más tarde llegamos a Santa Agnés.
Ascendemos a Sa Serra por caminos rotos y pedregosos y ocasionales senderos, donde nos encontramos con algunos cortos, exigentes e imposibles senderos de ascenso, a los que siguen divertidos descensos e incluso tramos obligados a pie.
Continuamos pedaleando junto a abruptos acantilados rocosos.
Seguimos avanzando por la costa septentrional, la más montañosa y menos urbanizada de la isla.
Llegamos a Illa Blanca y continuamos por un sendero hasta las proximidades de la punta de S´Águila, contemplando algunas viviendas y complejos turísticos literalmente colgados sobre el Mediterráneo. Desde Na Xamena, seguimos por carretera hasta las proximidades del Port de San Miquel, cruzamos la carretera principal y nos sorprende un empinado y exigente sendero de ascenso al que le sigue, poco después, un técnico, peligroso y erosionado sendero de descenso cuyo tramo de mayor pendiente nos vemos obligados de hacer a pie.
Son las horas centrales del día y entramos en una zona devastada por el fuego en el año 2010 y completamente desprovista de vegetación, junto a cala Benirrás, en contraste con los frondosos bosques por los que hemos pasado esta mañana y que ocupan la zona norte de la isla. Una verdadera lástima y un desastre natural, fruto de una imprudencia humana, cuyos dañinos efectos tardarán decenas de años en recuperarse.
Descartamos comer en el chiringuito de Cala Xarraca y continuamos por carretera hasta Portinax donde reponemos fuerzas y nos aprovisionamos de agua. Retrocedemos parte del camino, dejamos definitivamente la costa y nos adentramos hacia el interior unos cuantos kilómetros por una pista asfaltada, en continuo ascenso, la cual abandonamos poco antes de llegar a San Joan de Labritja.
Seguimos ascendiendo por caminos y pistas forestales de Serra Grossa, terminamos de ganar altura, las máximas de todo el recorrido (370 m.s.n.m), y, después de un falso llano, comenzamos a descender. Un poco más adelante el camino empeora, presentando fuertes regueros y surcos de erosión, obligándonos inicialmente a extremar las precauciones y posteriormente a descender a pie un tramo de unos 200-300 m.
A continuación pedaleamos por una tranquila zona agrícola, en las proximidades de San Carlos, y continuamos por cómodos caminos hasta salir a una carretera; unos kilómetros más tarde llegamos a Santa Eulalia, después de una larga y dura etapa en la que hemos transitado, a diferencia de la jornada anterior, por lugares más apartados, más montañosos y más tranquilos de la costa norte y del interior de la isla.

-Observaciones: Tiempo en movimiento 6:40 h. Dificultad física y técnica alta. Cortos tramos de porteo en ascenso y senderos muy técnicos de descenso.

-Etapa 3: Santa Eulalia-Ibiza. 40 km. 550 m de desnivel acumulado.

Hoy nos espera una jornada tranquila, más bien media jornada, condicionada por el horario del ferry, por lo que no nos libramos de madrugar y a las 7:30 h ya estamos pedaleando por cómodos caminos y carreteras locales, entre tranquilas zonas agrícolas, que nos llevan hasta Santa Gertrudis.
Cruzamos la autovía de Ibiza a San Antonio por un paso peatonal y poco después, a la altura de San Rafael (Serreta de Can Palau), atravesamos unas zonas boscosas, ascendemos un exigente sendero y disfrutamos de un divertido y rápido sendero de descenso, el último de nuestro periplo ibicenco. 
Solo nos queda continuar por caminos rurales mientras vamos avanzando kilómetros y consumiendo el tiempo que nos resta de disfrutar de esta isla y de nuestra corta escapada de turismo-btt.
A las once de la mañana llegamos a Ibiza y todavía nos queda tiempo para subir al casco histórico (Dalt Vila) y visitar, en bici, sus retorcidas calles, sus antiguas murallas y sus bucólicas plazas y rincones para poner el broche final a estos espléndidos e inolvidables días en la isla, antes de que salga el ferry rumbo a la península y a nuestras rutinas y preocupaciones cotidianas.
-Observaciones: Tiempo en movimiento 3:30 h. Dificultad física y técnica moderada. Puede combinarse con la visita al caso histórico de Ibiza o Dalt Vila. 

Track completo del recorrido (3 etapas): Aquí.

En resumen, el recorrido discurre principalmente por carreteras secundarias, pistas, carriles y senderos entre zonas agrícolas y bosques, así como junto a playas y acantilados rocosos con raciones diarias de entretenidos y técnicos senderos y cortos tramos obligados de porteo. Especial mención merecen los senderos y caminos del parque natural de Ses Salines, las impresionantes vistas de los acantilados frente al islote de Es Vedrà y el tramo costero entre cala Tarida, cala Comte y cala Bassa, sin olvidar los abruptos acantilados de la costa norte, así como las casas de payès, los olivos, las higueras y los algarrobos centenarios que salpican las tranquilas zonas agrícolas de los alrededores de Santa Agnés, San Carlos, Santa Gertrudis y San Rafael, aparentemente tan lejos (en el tiempo) y tan cerca (en la distancia) de la turística y urbanizada costa.
Ibiza, una isla llena de contrastes, ideal para la práctica del MTB, en la que puedes recorrer, sin prisas, ajenos al reloj y alejados de masificadas playas y ajetreados complejos turísticos, preciosos, solitarios y mágicos rincones al tiempo que pedaleas, contemplas y disfrutas, en toda su intensidad, de la luz, la luminosidad y los colores del Mediterráneo. En definitiva, turismo BTT en estado puro. 
Dejamos atrás Ibiza, dejando pendiente, para otra ocasión y como excusa para volver, tracks de Formentera, otro paraíso natural pendiente por descubrir.

martes, 26 de abril de 2016

PEDALES DE SEGURA 2016

III Edición de esta clásica primaveral del calendario anual del club que ha estado a la altura de las ediciones anteriores y ha cubierto, sobradamente, las expectativas del siempre exigente grupo de liebres y en la que, de nuevo, hemos podido comprobar que para descubrir y pedalear por senderos y paisajes espectaculares no es necesario desplazarse a lugares remotos ni montañas lejanas, si no que basta con visitar nuestros cercanos bosques del sur. 
Espectaculares senderos, exigentes subidas, rápidos y técnicos senderos de descenso y, como no, las risas y el buen trato de los posaderos/as, así como la abundante comida, han dado un carácter especial a esta nueva edición.
133 km y unos 4.000 m de desnivel, repartidos en 2 días, pedaleando por caminos y senderos tradicionales del parque natural de Cazorla, Segura y las Villas, acompañados de los paisajes del Calar de Marchena, los Campos de Hernán Perea, las agrestes estribaciones del Banderillas, valles olvidados, cortijos en ruinas, pueblos abandonados, Cañón del río Segura, Despiernacaballos, Puntal de las Buitreras y, mención especial, al alucinante sendero del puerto de Marchena a Miller. Una verdadera delicia poder disfrutar de estos lugares en bicicleta de montaña, junto a un grupo de amigos, ajenos al reloj, al cronómetro, a las prisas, al estrés y a las preocupaciones cotidianas. Un tratamiento médico que habría que repetir cada primavera.
Etapa 1: Venta Ticiano-Banderillas-Pontones (76,5 Km. 2.300 m D+)
A las 9:00 h nos ponemos en marcha, desde Venta Ticiano, en dirección a Santiago de la Espada, con un cielo nuboso y amenaza de lluvia. Poco después nos desviamos, a derecha, por un camino, pasamos junto a un cortijo y finaliza el camino. 
A continuación nos metemos en un sendero-emboscada, no ciclable y bastante cerrado por la vegetación. Comienza a llover y, después de algunos despistes y bastante tiempo perdido, volvemos de nuevo a una pista (en el track adjunto el recorrido discurre por una variante por carretera, bajo la aldea de La Muela, al objeto de evitar este sendero-emboscada).
Poco después nos desviamos por un sendero que bordea, primero en ascenso y después en entretenido descenso, la Molata de los Cenajos Blancos.
Continuamos por solitarios caminos y carriles acompañados del paisaje kárstico del Calar de Marchena.
Salimos a una pista asfaltada (la que viene desde La Toba por el puerto de Despiernacaballos) y seguimos en dirección a la carretera de Santiago de La Espada a Pontones. Después de 5,8 km de esta última, nos desviamos, a izquierda, hacia los Campos de Hernán Perea.
Pasamos junto a la fuente de la Paloma y la Chaparra (recomendable no dejar pasar alguno de estos avituallamientos líquidos) y seguimos pedaleando por este desierto pétreo de singular belleza. A la altura del refugio Campo del Espino continuamos en dirección al pico Banderillas. Comienza a llover de nuevo justo cuando acometemos las fuertes, pedregosas y rotas rampas de acceso a la cumbre. 
Acaba el camino y continuamos bajo una fina lluvia y una densa niebla, ya andando, los cientos de metros que nos separan de la cumbre del Banderillas (1.993 m). Una verdadera lástima que no podamos disfrutar de las espléndidas vistas del corazón del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.
Nos resguardamos del frío y de la lluvia en una caseta-refugio próxima a la cumbre y aprovechamos para comer. Termina de llover y nos lanzamos pista abajo en un rápido descenso.
Bordeamos el Morro del Cagasebo y descendemos por el camino de Las Espumaredas a uno de los valles más bonitos, recónditos, tranquilos y espectaculares del parque natural.
Una delicia y una gozada poder pedalear por este bucólico y olvidado valle.
Dejamos a un lado la Hoya de la Albardía y otros cortijos en ruinas y llegamos a la aldea abandonada de Los Centenares. Testigo mudo y cruel ejemplo del abandono y el olvido al que se ha condenado a estas aldeas y caseríos obligados a desaparecer por expropiación forzosa de la administración y cuyos habitantes fueron desalojados a lugares como Cotorríos. 

Un lugar especial, alejado de otras transitadas y masificadas rutas del parque, de obligada visita e ideal para conocer y recorrer en bicicleta.
Nos resguardamos de la lluvia en los Centenares y, sin esperar demasiado, continuamos descendiendo por un precioso carril-sendero paralelo al arroyo de los Centenares. 
Pasamos junto al cortijo de Cayetano y poco después llegamos al arroyo de las Espumaredas.
Cruzamos el río y acometemos un sendero en ascenso (tramos a pie) hasta que llegamos a un camino y pasamos junto a los cortijos abandonados de las Espumaredas Bajas y las Espumaredas Altas.
Continua la lluvia y en las últimas cuestas nos vemos atrapados por el barro. Menos mal que son solo unos cientos de metros y después de limpiar las bicis podemos continuar la marcha.
Solo nos resta continuar por caminos, bajo una persistente lluvia, llegar a Pontón Alto y, ya por carretera, a Pontón Bajo, completamente mojados y embarrados. Nada que no cure una ducha caliente y unas cervezas frías como colofón a esta dura y espectacular ruta.

Datos prácticos (Etapa 1):
Distancia: 76,5 km
Desnivel acumulado positivo: 2.300 m.
Tiempo en movimiento: 07:00 h.
Dificultad física (Muy alta) y técnica (Alta).
Ciclabilidad: 98-99 %. Tramos puntuales a pie en las proximidades del Banderillas y el arroyo de las Espumaredas.


Etapa 2: Pontones-Venta Ticiano (56,5 Km. 1.600 m D+)
Aparece el sol y empieza a calentarnos mientras damos los últimos ajustes y engrasamos nuestras bicicletas después de la lluvia y el barro de ayer. 
Salimos de Pontones, siguiendo el trazado del GR-247 (Bosques del Sur), por tranquilos carriles, veredas y senderos tapizados por una verde y brillante hierba.
Abandonamos el GR-247, nos desviamos por una carretera hacia Poyotello y, poco antes de llegar a esta aldea, comenzamos el descenso por un técnico sendero hacia la Cueva del Agua y el cañón del río Segura (una avería, la rotura de una tija en este punto, impediría a Salva continuar la ruta a partir de La Toba).

Pedaleamos por este sendero y disfrutamos de la placidez, la tranquilidad y la exuberante vegetación de este rincón tan especial del curso alto del río Segura.  

Después de almorzar y repostar agua en Huelga Utrera continuamos por caretera, en ligro descenso, hasta las inmediaciones de La Toba. Cruzamos el río Segura y comenzamos el largo y continuado ascenso del puerto de Despiernacaballos.
10 kilómetros y 600 metros de desnivel después, nos desviamos hacia el calar de Marchena, todavía en ascenso, por un tramo común al recorrido de la etapa 1. A unos 6 kilómetros giramos a izquierda y, después de un corto descenso, acometemos las fuertes rampas y el duro ascenso al Puntal de las Buitreras.
Disfrutamos de las espléndidas vistas del valle por donde discurre el río Segura y del embalse de Anchuricas y nos quedamos algo más que asombrados del trazado del sendero de Miller hacia el que nos dirigimos.
Descendemos del Puntal de las Buitreras, retomamos el camino que acabamos de dejar y continuamos hasta un collado (Puerto de Marchena). Una vez aquí, comenzamos el sendero de Miller por una ladera de fuerte pendiente.
A un tramo inicial y estrecho, que atraviesa un extenso canchal, le sigue otro tramo que sortea unos roquedos y, después de un corto ascenso, alcanza una punta rocosa junto al Majalón. 
A nuestra, izquierda, en el fondo del valle, el embalse de Anchuricas.
A partir de ahí, comienza una zigzagueante bajada, larga, ciclable, rápida y divertida, de esas que dejan extasiado a todo ciclista de montaña, a la que le sigue un corto repecho, que superamos a pie, para volver nuevamente a la diversión.
En total, han sido 8,6 km de sendero. Sin duda, uno de los mejores senderos recorridos en los últimos años. De esos que no se olvidan y que perduran por mucho tiempo en el recuerdo, al que habrá que volver en otra ocasión. Uno, otro más, de esos senderos imprescindibles de la Sierra de Segura.
Finalmente salimos a un camino y poco después a una carretera asfaltada que discurre por las aldeas de El Collado, Los Atocheros y Miller. Solo nos resta descender, ya por carretera, hasta Las Juntas para superar posteriormente las últimas cuestas y llegar de nuevo a Venta Ticiano.

Datos prácticos (Etapa 2):
Distancia: 56,5 km
Desnivel acumulado positivo: 1.600 m.
Tiempo en movimiento: 05:00 h.
Dificultad física y técnica Alta.
Ciclabilidad: 98 %. Tramos puntuales a pie en las proximidades de la Cueva del Agua, Cañón del río Segura y algunos puntos y tramos del sendero de Miller.

Track completo (etapas 1+2): Aquí.
Alojamientos: 
-Venta Ticiano. Ctra de Las Juntas a Santiago de la Espada. Km 3,5 Tlf. 953 437 761. Trato y relación calidad/precio excelente.
-Pontones. Hotel Ruta del Segura. Tlf.- 953 438 287. Trato y relación calidad/ precio excelente.
-Taxi-transporte de equipaje: Salvador (Miller). Tlf. 689 033 754.


En total, han sido 133 kilómetros de recorrido, con casi 4.000 m de desnivel acumulado, que nos han permitido descubrir y conocer nuevos caminos, senderos, rincones, arroyos, calares, cumbres, valles perdidos, aldeas olvidadas y, sobre todo, experimentar sensaciones, de esas que no pueden expresarse con palabras o imágenes, y solo pueden vivirse mientras recorres estas montañas y paisajes en bicicleta.
Encomiable las ganas y la motivación del pelotón de liebres al que no le asustan los kilómetros, el desnivel, la lluvia, el barro, las cuestas, los repechos o los tramos a pie. Un verdadero placer poder compartir pedaladas, por muchos años, con este grupo de liebres.

Desde este momento, ya en cocina, la próxima edición, la cuarta, de nuestra particular Pedales de Segura, en esta ocasión por los alrededores de El Yelmo y el Puntal de la Misa y a la que esperemos pueda sumarse Juan Ramón. ¿Que nuevos caminos y senderos nos depararán los siempre sorprendentes rincones y espectaculares paisajes de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas?