miércoles, 11 de septiembre de 2013

TRANSALPINA (28 JULIO-03 AGOSTO 2013)

Ya después de nuestra primera ruta pirenaica por etapas, Pedals de Foc, allá por el verano del año 2009, surgió la idea de hacer la Transalpina, una ruta lineal que atraviesa transversalmente Los Alpes desde Alemania hasta Italia. Sin embargo, a esta primera ruta pirenaica siguieron, sin acabar todavía de decidirnos por dar el salto a la aventura transalpina, Pirines Epic Trail, Pedals de LavaPedals de OccitaniaTracks del Diable y más recientemente Pedals de Alicante y Pedals de Los Ports.
El tiempo, la crisis económica y los compromisos familiares fueron retrasando la realización de la Transalpina hasta este año en el que, a propuesta de Miguel Lucas, cuatro liebres (Paco Ortuño, Miguel Lucas, Paco Díaz y Andrés) nos olvidamos de la crisis, nos "echamos la bici a la cabeza" y pusimos en marcha con suficiente antelación, y previa comprobación del saldo de nuestras cuentas corrientes y bonos-bicis-familiares, este proyecto pendiente. 

El pasado año tres paisanos ya realizaron la Transalpina por su cuenta y con equipaje. En nuestro caso, y debido fundamentalmente a motivos de comodidad y disponibilidad de tiempo, optamos por un planteamiento menos aventurero y contratamos con una agencia especializada la realización de la ruta (Viajes Mammoth). Esto supone, como principales inconvenientes, un mayor costo económico y que tienes que adaptarte al ritmo de un grupo (normalmente del componente más lento) y, como principal ventaja, que únicamente te dedicas a pedalear, con una pequeña mochila, olvidándote de todos los imprevistos y cuestiones logísticas de la ruta ajenas a tu bici (recorrido, transportes, alojamientos, avituallamientos, etc.). La elección entre una u otra opción depende de cada persona y del planteamiento del viaje. Ahora bien, una vez conocido el recorrido y en caso de efectuar la ruta por "tu cuenta", se recomienda llevar únicamente una mochila (como siempre con el menor peso y tamaño posible) y prescindir de alforjas, tal y como vimos que hacían algunos bikers en el recorrido.
La Transalpina es una de las grandes travesías europeas en BTT que cruza los Alpes transversalmente, de norte a sur, desde Alemania a Italia, pasando por Austria y Suiza. Existen diversas variantes del recorrido, desde las disponibles en distintas Webs de rutas a las propias adaptadas por las agencias. En nuestro caso seguimos el recorrido propuesto por Mammoth, partiendo desde la ciudad alemana de Garmisch y finalizando en el turístico Lago Di Garda, a los pies de Las Dolomitas. En total son unos 460 kilómetros y 12.000 m de desnivel acumulado positivo repartidos en siete jornadas de bicicleta, llegando a pedalear por encima de los 2.600 m de altitud.

*1ª Etapa: Garmisch (Alemania) - Imst (Austria)
Comenzamos la travesía desde la ciudad alemana de Garmisch-Partenkirchen, en suave llaneo, por una de las deliciosas pistas para bici de la zona, rodeadas de verdes prados, que anticipan lo que va a ser el ambiente o tónica general de toda la ruta, y es que, pedaleando por estos paisajes de postal hasta en el asfalto se disfruta.

 Después de unas fuertes rampas por pista y una rápida bajada llegamos al lago Eibsee.
Bordeamos este bucólico lago, en el que algunos aprovechan para darse el primer baño de la ruta, y acometemos el puerto principal de la etapa por una tranquila pista forestal. Cerca del punto más alto pasamos la frontera de Alemania con Austria.
Alcanzamos la cota 1.520 m y nos desviamos para visitar un mirador sobre el lago. Volvemos por el mismo sitio y comenzamos a bajar por una pista asfaltada amenizada con cortos tramos de sendero.
Llegamos al parking de la estación de un teleférico en donde tomamos el avituallamiento de la ruta.
Descendemos hacia Ehrwald, disfrutamos de magníficas vistas del del Zugspitze (2.964 m), montaña más alta de Alemania, y comenzamos otro tramo de ascenso hasta llegar a los 1.300 m de altura.
Cruzamos una carretera y tomamos un sendero que cruza un puente y una pasarela de madera junto a unos farallones rocosos.
Nos quedan unos 15 tranquilos kilómetros de llaneo para llegar a nuestro alojamiento en las inmediaciones de Imst.
Una ducha rápida y, sin más espera, comenzamos con, además de la altitud y las horas diarias de pedaleo, otra de las necesarias aclimataciones de la ruta: Las cervezas del país.

Datos prácticos (1ª etapa):
Distancia: 70,6 Km
Desnivel acumulado positivo: 1.650 m
Altura máxima: 1.520 m
Tiempo en movimiento: 05:20 h
Velocidad media (mov): 13,3 Km/h

*2ª Etapa: Imst - Ischgl (Austria)
Esta segunda etapa es la más corta y, visto el recorrido total de la Transalpina, posiblemente una de las menos atractivas de la misma, ya que una gran parte discurre por pistas y carreteras asfaltadas, aunque, eso sí, siempre rodeados de verdes prados, frondosos bosques, grandes montañas y pintorescos pueblos del Tirol austriaco.
Salimos de Imst por el trazado de la Vía Claudia Augusta, actualmente acondicionada como una ruta sencilla para cruzar los Alpes en bicicleta desde Alemania hasta el Mar Adriático (Via Claudia-Cycle).
Llaneamos durante 22 km remontando el curso del río Inn y amenizados periódicamente por el cruce con grupos de ciclistas, de todas las edades, que van realizado la Vía Claudia Augusta. Cuan agradable y gratificante resulta para aquellos que somos padres, y a diferencia de lo que es habitual en España, ver familias enteras, con niños de todas las edades, pedaleando por una ruta de varios días.
Cruzamos diversos pueblos y comenzamos a ascender el puerto de la etapa de unos 10 km.
Pasamos por Tobadill y llegamos a Giggl, punto más alto de la ascensión, en donde comienza un largo y precioso sendero, entre un frondoso bosque, con un tramo inicial bastante técnico.
Después del sendero comenzamos una rápida bajada hasta Gries en donde nos espera, junto al cementerio, el avituallamiento de la jornada.
Comienza a llover (esto no es Murcia, son los Alpes), cruzamos la carretera principal y enlazamos con un entretenido y agradable sendero a media ladera, aunque en ligero ascenso.
Deja de llover y continuamos alternando tramos de sendero y carretera.
Finalmente cruzamos el río Trisanna y llegamos a nuestro alojamiento en Ischgl.
Mientras afuera arrecia la lluvia (afortunadamente el único día de lluvia de toda la ruta), pasamos la tarde tomando cervezas en el bar de hotel entretenidos observando la típica vestimenta tirolesa del personal del bar.

Datos prácticos (2ª etapa):
Distancia: 52,7 Km
Desnivel acumulado positivo: 1.600 m
Altura máxima: 1.403 m
Tiempo en movimiento: 04:03 h
Velocidad media (mov): 13,0 Km/h



Larga, dura y espectacular super-etapa, etapa reina de la Transalpina, en la que se ascienden dos puertos de 2.608 m y 2.320 m, rodeados de grandiosas montañas en un ambiente totalmente alpino. Largos senderos de descenso y ascenso y tramos a pie rodeados de neveros y montañas de más de 3.000 m que embriagan los sentidos y constituyen un verdadero bálsamo para el pedaleo. Sin lugar a dudas, y hasta la fecha, el mejor recorrido o ruta que he tenido oportunidad de realizar en bicicleta de montaña. Sencillamente brutal.

Comenzamos a ascender por una pista, junto a las instalaciones del teleférico de Ischgl, con continuas zetas y algunas fuertes rampas.
Un corto tramo de sendero y llegamos a una estación de teleférico. Continuamos por el valle de Fimbertal por una pista primero asfaltada y después de tierra para posteriormente cruzar el paso fronterizo con Suiza.
 Poco después llegamos al refugio Heidelberger (2.260 m).
Continuamos el ascenso por un sendero difícil, con obligados tramos de porteo, que asciende 350 metros de desnivel en poco más de 3 kilómetros, rodeados, en todas direcciones, por cumbres de más de 3.000 m.
 El sendero y el paisaje son sencillamente espectaculares.
 Llegamos al punto más alto de la etapa y de la transalpina, Fimberpass (2.608 m.)
Ante nosotros se abre el Val Chöglias por donde discurre un largo (4 km), técnico y espectacular sendero de descenso que hace las delicias del grupo de liebres alpinas.
Joder, Joder..., bestial. Hace tiempo que no disfrutaba tanto.
Continuamos este sendero sin querer interrumpir el descenso más de lo necesario, pero sin poder resistirme a parar a hacer fotografías.
Llegamos a un torrente. Uno de los componentes del grupo, Damián, ha sufrido una caída, aunque afortunadamente sin consecuencias.
 Por debajo de los 2.000 m la inclinación se suaviza.
 En rápida bajada por pista llegamos a Vna y una carretera que nos conduce hasta Ramosch.
Tomamos un corto tramo de carretera y nos desviamos hacia Sur En. Poco después de pasar por un puente de madera, sobre el río Inn, nos espera el avituallamiento.
Después de una rápida comida (el tiempo apremia), continuamos la ruta, en ascenso, adentrándonos en el Val d´Uina y remontando un torrente de agua.
Ascendemos fuertes y continuados repechos, los más duros de la transalpina, hasta que llegamos a un refugio-bar con terraza. Nos reagrupamos y continuamos ascendiendo, con un último tramo a pie, hasta que, atónitos y espectantes, contemplamos el inicio de un sendero excavado en la roca durante la primera guerra mundial como paso entre Italia y Suiza.
Por seguridad y por indicaciones de los carteles informativos existentes nos bajamos de la bici y continuamos a pie, completamente alucinados, por este estrecho y espectacular sendero, en ligera y continua subida (Aquí un vídeo de Youtube y un descenso en bici).
Cruzamos varios túneles en roca hasta salir a un sendero, entre verdes y tranquilos prados alpinos, que nos lleva hasta la frontera con Italia.
Desde la frontera bajamos por una pista que nos acerca hasta un antiguo refugio junto a un lago.
Seguimos descendiendo por tramos de fuerte inclinación hasta que alcanzamos una pista asfaltada que nos conduce a Spondigna.
Ahora nos espera una buena cena en el hotel para rematar esta fantástica jornada, totalmente satisfechos y aturdidos, no ya tanto de los kilómetros y desniveles superados, como de la sobredosis de sensaciones a las que hemos estado sometidos durante la etapa; y es que vaya con lo que hemos visto, pedaleado, zurrido, sentido y vivido en apenas 70 km.

Datos prácticos (3ª etapa):
Distancia: 73 Km
Desnivel acumulado positivo: 2.900 m
Altura máxima: 2.616 m
Tiempo en movimiento: 07:20 h
Velocidad media (mov): 10 Km/h
Observaciones: Tramos continuados de porteo entre el refugio Heidelberger y Fimberpass, así como en la totalidad del sendero excavado en roca del Val d´Uina.

*4ª Etapa: Spondigna (Italia) - Arnoga (Italia)
Excelente etapa, complemento ideal del rutón de ayer, que vuelve a alcanzar, en un largo tramo de la segunda mitad de su recorrido, cotas superiores a 2.000 m y nos permite disfrutar, de nuevo, del pedaleo rodeados de prados, montañas y lagos alpinos.

Desde Spondigna comenzamos un suave tramo, por tramos de pista y carretera, parcialmente coincidente en su inicio con la Vía Claudia Augusta.

A partir de Laudes empezamos a ascender por una pista forestal, volvemos después a la carretera y pasamos a Suiza por el paso fronterizo de Müstair, en esta ocasión como otro turista o Bárcenas cualquiera y no como contrabandistas por pasos escondidos entre las montañas.
Entramos a Val Vau desde Santa María de Müstair donde visitamos su iglesia.
Abandonamos la carretera y retomamos de nuevo el ascenso.
Superamos fuertes rampas y seguimos ascendiendo por este precioso valle.
Llegamos a la parte alta de Val Vau (2.250 m), en un magnífico entorno de verdes prados y abruptas montañas, anticipo de lo que nos espera en Dolomitas.
Comenzamos el descenso.
Inicialmente por tranquilas y agradables pistas.
Para posteriormente desviarnos por un largo y entretenido sendero.
Llegamos al Passo Val Mora, señalizado con un simple mojón que divide la frontera entre Suiza y Italia, y pasamos al Valle di Fraèle.
Continuamos pedaleando, todavía por encima de los 2.000 m, bordeando los lagos di Giacomo y di Cancano.
Salimos a una carretera junto a los restos de una antigua torre.
Algunas zetas de descenso por carretera después nos desviamos por una tranquila pista.
Amenizados con las vistas de glaciares alpinos, y después de 10 km de pedaleo por esta agradable pista a media ladera (a una cota próxima a 1.900 m), llegamos al Hotel Li Arnoga, en donde nos espera un reconstituyente, aunque tardío, avituallamiento.
Otra sorprendente etapa que, una vez realizada y sumada a la ayer, provoca el efecto-deseo de que esto no acabe nunca. Montañas, rincones y paisajes como los recorridos en estas dos últimas jornadas no cansan, sino que estimulan la mente y ayudan al pedaleo. ¡Que lástima!, hemos pasado el ecuador de la ruta y solo nos quedan tres jornadas.

Datos prácticos (4ª etapa):
Distancia: 68,5 Km
Desnivel acumulado positivo: 1.500 m
Altura máxima: 2.250 m
Tiempo en movimiento: Falta de batería GPS?
Velocidad media (mov): Falta de batería GPS?

*5ª Etapa: Arnoga -Ponte di Legno (Italia)
Nos levantamos con las pilas y mentes cargadas para dar la talla en esta quinta etapa, con bastante carretera y asfalto, cuyos mayores atractivos son el primer tercio de la ruta y la subida al mítico puerto del Mortirolo.

Comenzamos a calentar piernas por un agradable llaneo, para poco después cruzar un río e iniciar una subida de unos 5 km, con fuertes rampas iniciales, que nos conducen a otro amplio, agradable y verde valle.
Llegamos al Passo di Verva (2.301 m).
Iniciamos un rápido descenso.
Pasamos junto a un lago y una improvisada capilla.
Una pronunciada pista de piedra suelta nos conduce hasta el recóndito pueblo de Eita (1.700 m).
Seguimos perdiendo altura por un camino roto, con tramos técnicos, hasta llegar a las proximidades del embalse de Roasco (1.200 m).
Continuamos el descenso por carretera hasta Grosio (660 m), tomamos un rápido bocado y retomamos la marcha hasta desviarnos por la pista de ascenso al Mortirolo (cota 715 m).
Después de la pertinente meada colectiva y fotos comenzamos la ascensión de este mítico puerto.
14 km y 1.134 m de desnivel después nos reagrupamos en la cima del puerto (1.852 m). Ha sido una subida larga y dura, aunque llevadera, en su totalidad por asfalto y con bastante calor, en la que cada uno ha ido a su ritmo y que, pese a los "piques" y estrategias de cada cual, las posiciones de llegada han sido, como cabía esperar, las previsibles a estas alturas de la ruta.
Una rápida bajada por carretera nos conduce a Monno (1.050 m) y poco después a Al Solivo (920 m), donde nos espera el avituallamiento junto a un parque.
Después de comer retomamos el pedaleo por tranquilas pistas y carriles bici junto al río Oglio, no exentos de ciertos repechos de subida (que ya están de sobra para nuestras castigadas piernas), hasta llegar al final de etapa en Ponte di Legno.

Datos prácticos (5ª etapa):
Distancia: 74 Km
Desnivel acumulado positivo: 2.250 m
Altura máxima: 2.301 m
Tiempo en movimiento: 05.30 h
Velocidad media (mov): 13,3 Km/h

*6ª Etapa: Ponte di Legno - Madonna di Campiglio (Italia)
Desde Ponte di Legno enlazamos con la transitada carretera del Passo del Tonale en la que podemos comprobar, después de algún pequeño susto, como los conductores italianos son, a nuestro pesar, bastante parecidos a los españoles y, a diferencia de los alemanes, austriacos o suizos, tienen menor respeto a los ciclistas.

A partir de aquí comienza una larga y rápida bajada hacia el valle de Sole, en la que pasamos por diversos pueblos hasta completar los 30 km de este prolongado descenso.
En las proximidades de Dimaro nos espera el avituallamiento. Después del mismo a unos nos basta con enfriar y relajar piernas, mientras otros, más castigados a estas alturas de la ruta, requieren cuidados más intensivos.
Pasamos Dimaro y tomamos una pista que se adentra en un bosque remontando el torrente Meledrio. Después de una dura subida comienzan a aparecer las Dolomitas.
Alcanzamos las máximas cotas (1.670 m) de este segundo puerto de la jornada.
Pasamos junto a un campo de golf y las instalaciones de una estación de esquí.
Después de un rápido, divertido y entretenido sendero de descenso, que nos deja un excelente sabor de boca para finalizar la etapa, llegamos al hotel en Madonna di Campiglio.
Ante nosotros, y como anticipo de la etapa de mañana, los impresionantes farallones rocosos del Parque Natural Adamello Brenta.

Datos prácticos (6ª etapa):
Distancia: 59 Km
Desnivel acumulado positivo: 1.750 m
Altura máxima: 1.886 m
Tiempo en movimiento: 04.30 h
Velocidad media (mov): 13,4 Km/h

*7ª Etapa: Madonna di Campiglio - Riba di Garda (Italia)
Última etapa de la ruta que, pese a que inicialmente pensábamos que iba a ser un puro trámite para llegar al lago di Garda, nos sorprende, en su primera mitad, con posiblemente los mejores senderos y paisajes de toda la transalpina en el incomparable marco del macizo de Brenta. Por el contrario, la segunda mitad del recorrido, de escaso interés, discurre ya prácticamente en su totalidad por carretera, alejándonos irremediablemente de los Alpes.

Cruzamos Madonna di Campiglio y continuamos por una pista asfaltada. Pasamos la barrera de control del Parque Natural y, poco después, nos desviamos por un divertido sendero, en un frondoso bosque, que nos conduce hasta la Cascata di Mezzo.

Cruzamos el río por un estrecho puente y continuamos ciclando por fantásticos senderos en un hayedo.
(Mientras pedaleamos por estos senderos, señalizados y autorizados para el tránsito de bicicletas en este espectacular parque natural (Dolomiti Brenta Bike), no podemos dejar de preguntarnos que pasa por las mentes de los responsables de las distintas administraciones de nuestra tierra empeñados en prohibir la circulación de bicicletas por senderos. La respuesta, cuestiones turísticas y económicas aparte, parece obvia: mientras en estas zonas los ciclistas son tratados por igual que otros colectivos de deportes de montaña, sensibilizados con el medio ambiente, en España (o en gran cantidad de municipios y comunidades autónomas), los ciclistas de montaña somos vistos, equivocadamente y sin justificación, como presuntos delincuentes ambientales. Esperemos que el tiempo, las campañas de alegaciones y movilizaciones de distintas asociaciones y la sensibilización, tanto de los responsables de la administración como de todo el colectivo ciclista, conduzcan a futuras regulaciones y no a injustificadas prohibiciones).
Salimos a una pista que atraviesa extensos prados y frondosos bosques.
Ascendemos por esta pista hasta llegar al precioso lago di Val d´Agola (1.600 m).
Mientras unos optan por el baño otros menos atrevidos aprovechamos para hacer algunas fotografías.
Acaba el baño y dejamos atrás el lago.
Continuamos por un sendero, bordeando el lago e iniciando un duro ascenso por una pradera, para poco después vernos obligados a portear la bici, en un tramo de fuerte inclinación, hasta alcanzar el Passo de Bregn de l´Ors (1.840 m).
Precioso collado, con increíbles vistas, posiblemente las mejores de toda la transalpina, que invitan a la contemplación pausada y a la relajación.
Sencillamente espectacular.
El tiempo pasa y, a nuestro pesar, debemos comenzar el descenso.
El sendero continua ofreciéndonos magníficas vistas del macizo de Brenta.
Y del grupo del Adamello.
Continuamos el descenso, llegamos a una pista y posteriormente a una carretera.
Tomamos el avituallamiento poco antes de llegar a Sténico, junto a una cascada, y seguimos circulando por carreteras locales dejando atrás los Alpes.
Paramos en uno de los pueblos atravesados a repostar agua.
En Tenno dejamos la carretera principal y nos desviamos por unos caminos rurales entre viñedos.
Por fin llegamos a las transitadas calles de Riva di Garda y a las concurridas riberas del lago di Garda (cota 70 m).
Al día siguiente, ya con la vestimenta de turistas normales, iniciaremos el regreso a casa comenzando a pensar en las tareas y problemas cotidianos que nos aguardan, aunque con los imborrables recuerdos de las sensaciones vividas y los paisajes recorridos durante estos 460 kilómetros pedaleando por los Alpes.

Datos prácticos (7ª etapa):
Distancia: 72 Km
Desnivel acumulado positivo: 1.200 m
Altura máxima: 1.860 m
Tiempo en movimiento: 04:35 h
Velocidad media (mov): 15,7 Km/h
Observaciones: Tramo continuado de porteo entre el lago di Val d´Agola y el Passo de Bregn de l´Ors.

Tracks (completo y por etapas): Track aquí

En resumen, una espectacular ruta con largos tramos de intenso sabor alpino, pedaleando por cotas próximas o superiores a 2.000 my con predominio de pistas de tierra, aunque con exceso de asfalto en las etapas 2, 5 y 7 entendemos que atribuibles a condicionantes del trazado, y en la que no han faltado raciones diarias de senderos. A destacar el recorrido de la totalidad de la 3ª etapa, la segunda mitad de la 4ª etapa y la primera parte de la 7ª etapa, pedaleando por senderos y pistas forestales entre prados alpinos y rodeados de montañas, como probablemente los mejores tramos que, hasta la fecha, haya tenido oportunidad de pedalear. Muy recomendable.

Finalizada esta ruta y una vez de regreso en el Altiplano, con nuestras cuentas corrientes menguadas y bonos-bicis en números rojos, ya comenzamos a pensar, antes de que algunos tengan (tengamos) que limitarnos por los achaques de la edad a la búsqueda y captura de caracoles o setas, en nuevos proyectos no tan lejanos (TranseuskadiTranscantábrica, Transpirenaica, etc...), esperando que el tiempo (y la prudencia) contribuyan a recuperar el saldo de los bono-bici-familiares y deseando, además, que a estas futuras propuestas puedan unirse todas o al menos algunas de aquellas liebres a las que, de verdad, tanto hemos echado de menos y tanto hubiesen disfrutado en esta Transalpina.

(Agradecimientos a Fernando por los tracks y a Xavi por algunas de las fotos incluidas en esta crónica)

Vídeo (ML): 


3 comentarios:

Marco Antonio Maya Rodriguez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ANDY dijo...

Marco, ¿es que no has leído la crónica?. Como podrás comprobar, en este caso la ruta la organiza viajes Mammoth. Al final de la ruta, ellos te llevan hasta Munich, donde tomas un avión.

Marco Antonio Maya Rodriguez dijo...

He borrado mi pregunta sin querer... Andy si he leido la cronica, pero me refería si del lago hasta munich volvian en avion, tren o coche